floiculo piloso

¿Qué son los folículos pilosos? Descubre cómo es su anatomía y cuáles son sus funciones

El folículo piloso es un saco en cuyo interior crece el pelo. Se extiende desde la epidermis a la dermis, introduciéndose un poco en la hipodermis, que es una capa grasa que está justo debajo de la piel. Sin duda, cuidar la salud de nuestros folículos pilosos es clave para prevenir la alopecia. Te contamos más sobre ellos:

La anatomía del folículo piloso

Es una estructura compleja que conforma la raíz del cabello, cuyo tallo crece hacia la epidermis. Así, encontramos estas partes:

  • Bulbo piloso. Se inserta en la parte más profunda de la dermis, y es el germen del pelo. En él encontramos la papila folicular, compuesta de melanocitos, melanosomas, células madre y capilares responsables de la nutrición del cabello.
  • Glándulas sebáceas. Son las responsables de lubricar y proteger el pelo con la grasa que producen continuamente. Se estimulan con los andrógenos y se inhiben con los estrógenos.
  • Músculo erector del pelo. También denominado piloerector, es un músculo pequeño, involuntario y de fibras lisas que atraviesa la dermis. Se encarga de que el pelo crezca perpendicular a la piel y no pegada a ella, como el vello.
  • Vainas. Encontramos la externa, que rodea al folículo piloso, y la interna, que separa el tallo del pelo de la vaina externa.

Además, encontramos las papilas dérmicas en la capa más externa de la dermis superficial, en la que hay un plexo vascular que se encarga de transportar oxígeno y nutrientes a través de distintos capilares, para garantizar que el cabello crece correctamente. 

Asimismo, el ciclo de crecimiento del folículo piloso tiene tres fases en las que se alternan períodos de crecimiento (anágeno) con otros de caída (telógeno). El paso de uno a otro se conoce como catágeno. 

¿Qué papel tienen los folículos pilosos en la salud capilar?

Cuando el cabello se debilita, no crece o se cae, el problema está en los folículos con mucha frecuencia. De su buen estado depende, en gran medida, que tengamos una buena salud capilar.

Con los años, el folículo se contrae, generando un cabello cada vez más fino y corto, hasta que llega un punto en el que no se produce pelo nuevo e incluso el folículo muere y cicatriza. En estos casos, la única opción para lucir melena de nuevo es el trasplante capilar.

Si estamos en esa primera fase en la que notamos que el cabello se debilita y comienza a caerse, podemos optar por tratamientos contra la alopecia como el Minoxidil, un vasodilatador que estimula los folículos pilosos, aportando una mayor cantidad de sangre. Se retrasa así la caída del cabello y se produce el crecimiento de nuevo. Además, existe la opción de un tratamiento con Dutasteride, un antiandrógeno que se ha demostrado eficaz contra la pérdida de pelo, puesto que evita que vaya perdiendo calidad por la acción de las hormonas masculinas. Además, el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) combinado con la mesoterapia capilar nutrirá y estimulará los folículos de las zonas afectadas por la alopecia. 

Además, si no se trata correctamente la foliculitis en el cuero cabelludo, los folículos pueden acabar por sufrir daños. Por suerte esta afección inflamatoria tan común es fácil de resolver.

Si has detectado señales de debilitamiento y caída de tu cabello, o bultos e hinchazón en tu cuero cabelludo, consulta ya con los profesionales de la salud capilar de Insparya.