densidad y volumen del cabello

Diferencias entre volumen y densidad del cabello

Es muy común hablar de volumen y densidad capilar como si fueran sinónimos, pero nada más lejos de la realidad. Aunque ambos conceptos son esenciales a la hora de diagnosticar problemas de salud capilar y a la de lucir un cabello con un aspecto saludable y fuerte, no significan lo mismo. Lo explicamos a continuación.

¿Qué es el volumen del cabello?

Es, literalmente, el espacio que ocupa. Se puede aumentar fácilmente con algunos peinados para mejorar nuestra estética, como por ejemplo un cardado. El pelo rizado suele ser más voluminoso, por lo que a simple vista una persona con pelo liso puede parecer que tiene menos densidad de cabello, aunque no tiene por qué ser así necesariamente. 

Del mismo modo, el cabello más fino suele tener menos sensación de densidad, que es algo que se pierde cuando comienza la miniaturización del cabello. Esta es una de las principales señales de que algo no marcha bien y suele asociarse a las primeras fases de la alopecia androgénica.

¿Qué es la densidad del cabello?

La densidad capilar alude a la cantidad de cabello por centímetro cuadrado. Es lo que se busca aumentar con un trasplante capilar, que no es otra cosa que trasladar folículos de la zona donante (occipital y laterales) a las zonas con calvicie (frontal y coronilla). 

Diferencias entre volumen y densidad del cabello

La densidad es la cantidad real que tenemos de cabello, por lo que si se ha perdido, solo se recuperará con un trasplante, que es la única solución definitiva a la alopecia. Sin embargo, el volumen es el espacio que ocupa el pelo, que puede aumentarse con peinados o aplicando productos cosméticos. Por tanto, es posible tener una gran densidad capilar pero tener poco volumen. 

Asimismo, el volumen tiene que ver con el tipo de pelo, si bien la densidad está muy relacionada con el color. De este modo, los cabellos con mayor densidad suelen ser los rubios, seguidos de los morenos y, por último, los pelirrojos. 

Cómo recuperar la densidad capilar con un trasplante

El especialista valorará si la zona donante tiene la suficiente densidad como para no verse comprometida con la realización del trasplante. En la intervención se eligen sobre todo folículos con más de un cabello (si queremos dar mayor sensación de densidad), y se determina con precisión la distancia entre cada folículo injertado para tener como resultado una buena densidad capilar.

En resumen, a mayor zona con alopecia que tenemos que cubrir, más cantidad de folículos será necesario trasladar. Los mejores resultados se obtienen con folículos con 3-4 cabellos que además tengan un diámetro grueso. 

Por tanto, volumen y densidad no son lo mismo. Así se puede tener mucho pelo pero con poco volumen, y a la inversa. Distinguir claramente ambos conceptos nos permite identificar el problema y definir el tratamiento capilar más ajustado.

El equipo médico de Insparya, especializado en alopecia y enfermedades capilares, determinarán en un primer diagnóstico cómo recuperar la densidad capilar perdida, y si este problema se puede solucionar de forma óptima con un trasplante capilar.